NUESTRA HISTORIA
Eduardo
Castañón y
Jovita Godínez de Castañón
son los fundadores y directores del Hogar
Infantil Marsh. Ambos huérfanos, fueron
criados en el Orfanatorio Latinoamericano, dirigidos
por Lawrence y Alice Marsh en Acapulco. En ese orfanato
Jovita conoció a su esposo futuro, Eduardo.
Después de criar a sus propios cuatro niños,
Eduardo y Jovita generosamente decidieron fundar un
lugar para ayudar a los muchos niños desamparados
que había en los entornos de Acapulco, y dedicar
el resto de sus vidas a proporcionar el amor y protección
que tanto necesitaba la próxima generación
de huérfanos y niños desplazados. Nombraron
su nuevo lugar, el “Hogar Infantil Marsh”,
para conmemorar a la pareja de seres humanos altruistas
que les crió a ellos mismos.
El 4 de febrero del 2006, Eduardo falleció
en un ambiente de paz y de amor. Sobrevivieron a Eduardo,
su esposa Jovita, y sus cuatro hijos. Todos extrañamos
el gran amor y dedicación de Eduardo y su labor
diligente de siete días a la semana al fin
de asegurar el bienestar de los niños en el
Hogar Infantil Marsh.
El sueño de Eduardo de ayudar a los
muchos niños desamparados seguirá
– como testamento a su dedicación
altruista y a sus ideales. Su esposa Jovita, los propios
niños de Eduardo y los miembros de la Mesa
Directiva Marsh, se han dedicado a lograr su sueño
y hasta mejorar a la herencia que él les legó.
Con la salida de Eduardo hemos redoblado nuestros
esfuerzos para asistir a Jovita en continuar este
legado tan loable y asegurar que ella tenga el apoyo
necesario para llevar a cabo su papel de Directora
del Hogar. Jovita siempre ha sido el verdadero corazón
y alma del Hogar Infantil Marsh,
y ahora más que nunca, ella necesita saber
que su amigos, los TÍOS y TÍAS, y toda
la gente tan generosa que han ayudado tras los años,
todavía se encuentran a su lado trabajando
con el mismo fin.
Para los 80 niños residentes en el Hogar
Infantil Marsh, nuestro querido y tristemente
partido Eduardo, quien los niños llamaban “Tío
Lalo”, ya es un lucero brillante en el firmamento.
Es interesante observar que meramente hace 12 años,
el Hogar Infantil Marsh tenía
solo 30 niños (¡tres, a veces cuatro,
en un sola cama!) y Mamá Jovita (nuestra Directora)
decía, “no podemos con ninguno más”
– pero el corazón de Jovita es TAN GRANDE
que nunca ha sido capaz de decir “no”
a ningún niño llegado a su umbral a
quien le faltaba hogar.
CASA
LLENA: Hace pocos años queríamos
hospedar a un máximo de 30 niños. No
obstante, en junio del 2006, teníamos 60 niños.
Entonces recibimos a 25 más al terminar las
vacaciones veraniegas y empezar el año escolar.
Hoy, tenemos 80 niños, con edades de 4 hasta
18 años. Para nosotros es un récord!
Algunos de estos niños vienen de puras raíces
indígenas, de las alturas de la Sierra Madre,
cerca de la frontera con el estado de Oaxaca. Región
conocida como “La Montaña”. Esta
región es una de las más humildes y
pobres de México. ¡Aun así, llegan
estos niños tan llenos de esperanza y energía!
Muchos de ellos no hablan español cuando llegan
al Hogar, pero sí aprenden muy rápidamente
y logran un éxito inesperado en las escuelas
locales. Actualmente, hasta tenemos una mesa separada
en el comedor del Hogar Marsh, designada especialmente
para los “parlantes Mixtecas”. Queremos
que mantengan su facilidad con su lengua nativa; así
promovemos que continúen hablando Mixteco entre
sí, porque es algo íntegro a su fondo
cultural.
Por las presiones de aceptar aun más niños
desamparados, también esperamos crecer nuestro
plantel – así contamos con su apoyo para
adquirir un terreno disponible contiguo al Hogar
Infantil Marsh.
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